Reuniones para reflotar la «Denominación de Origen Frutillas de Coronda»

Este viernes por la mañana se desarrolló una importante reunión con ingenieros agrónomos, productores, la Secretaria de Producción, María Belén Sierra y la titular del INTA, Huerto Sordo, para avanzar en la posibilidad de reflotar la «Denominación de Origen» para la frutilla de Coronda.

Estuvo presente Damián Scaraboti, Director Provincial de Agricultura y una ingeniera de Buenos Aires, Inés Sarandría, quien estuvo encargada de la obtención por parte de la localidad de Monte Hermoso, Córdoba del sello de «identificación geográfica» para su miel.

En el encuentro se detalló un poco de historia respecto de las gestiones realizadas ante la Provincia y la Nación por la «Denominación de Origen Frutillas de Coronda». Hoy la institución está caída y se necesita conformar una comisión que mantenga reuniones regulares.

Para ello lo que se busca es no solo convencer a los históricos productores de la ciudad, sino también a los más jóvenes que se están sumando a la actividad, para darle fuerza y continuidad a la idea.

Desde la década de los ’90 que la denominación no tiene «formalización administrativa». En su momento se presentó un proyecto junto con el de «carnes santafesinas» en una exposición rural del año 1997. Pasó un largo tiempo y fue recién en 2010 cuando se retomaron las iniciativas locales.

Ya en 2012, en el marco del Programa de Cooperación Internacional (FOSEL) se propuso la creación de la marca «Frutillas de Coronda» pero todo «quedó ahí». En 2025 comenzaron nuevamente las ideas de realizar un «diagnóstico territorial». Para ello se necesita un ingeniero agrónomo local y una abogada que lleve adelante los procedimientos, los que estarían próximos a ser contratados.

Ya hubo algunos contactos con la Dirección Nacional, pero, se explicó en la reunión, que «el INTA hoy no tiene disponibilidad de personal técnico y hay algunas trabas con el avance, aunque el diálogo es permanente. No se registran expedientes abiertos de Coronda a nivel nacional, pero sí en el ámbito provincial».

La profesional presente hizo hincapié en que «existe una diferencia entre lo que se llama identificación geográfica y denominación de origen. Hay, al menos, cuatro ejes sobre los cuales trabajar: descripción del producto, prueba de origen, cómo es la zona y qué características tiene la frutilla respecto de otras del resto del país». También se debe tener en cuenta la vinculación de la producción con el medio y la historia de la localidad.

De lograrse la tramitación sería un aval de los organismos oficiales que permite contar con garantías de una calidad particular vinculada con el origen geográfico del producto en cuestión. Así se facilita a los consumidores el acceso a una mejor información de las cualidades y componentes de origen, en tanto que los productores suman una estrategia de diferenciación y valor agregado para la comercialización.